Casios, no tenés chance con la armadura. Moriste por una mina que ni te quería, te la comes doblada.
Sigo en el aparato ideológico. ¿Por qué? ¿Y por qué no? Voy a seguir buscando mi verdad ahí, a pesar de las adversidades. Comprendan que hay momentos tontos en los que me siento así, diría Eros, pero ya no sé ni lo que digo. Iré al futuro desde el presente, imaginando lo nuevo que vendrá. Listo. Ahora que volví a la normalidad, es hora de volver a criticar al sistema porque se vienen otra vez elecciones presidenciales. No quiero volver a repetir las razones por las cuales no hay que ir a votar. Tengo amigos que insisten con que ir a sufragar es una forma de expresión, y otros que dicen estar en desacuerdo, pero que fomentan el voto solo para la gente “capacitada”. ¡Bullshit! Acá votamos todos o no vota nadie, y acá deberíamos tener todos las mismas oportunidades para llegar a un cargo político. Por supuesto cambiar esto solo no va a servir de nada, la transformación debe ser más profunda, apuntando al sistema capitalista. El contexto mundial que nos muestra a las principales potencias europeas, y al mismo Estados Unidos, azotados por una terrible crisis financiera, no hace más que exponer la decadencia de un régimen basado en el intercambio de productos por dinero. ¡Un pedazo de papel trucho al que se le asigna un valor de cambio! ¡¿En qué estaban pensando?!
Lamentablemente, es lo único que les importa.
Gracias.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario